top of page

¡S e x o! Creencias y prejuicios

  • 16 ene 2016
  • 3 Min. de lectura

¿Qué piensas acerca del sexo? Tómate unos minutos y observa qué pensamientos generas cuando lees o escuchas esta palabra, de ser posible anótalos. El sexo es un tema bastante frecuente en los grupos, aunque generalmente suele abordarse de forma jocosa y/o usando el –doble sentido-. Sin embargo, cuando el “sexo” es traído a colación, independientemente del artificio del que se valga, sin duda genera un efecto en nosotros. Parte de este efecto, quizás sea manifestado con fines amigables y participativos dentro del grupo, pero: ¿qué pasa con aquellos pensamientos y dudas que surgen a partir de esta inocente tertulia y que nos reservamos en nuestro interior?; ¿Dónde se originaron y cuánta importancia les damos? Y es que en torno al sexo yacen grandes tabúes en los que comúnmente nos sentimos inmersos, con la muy falsa idea de estar atrapados –SOLOS- en ellos, sin saber que este espacio de dudas, inquietudes y temores es mucho más compartido por muchos, de lo que imaginamos. Si hiciéramos el ejercicio de preguntar en nuestro entorno quién recibió a temprana edad una educación sexual que le diera la suficiente información para iniciar su sexualidad con cierto nivel de preparación, lo más probable es que el mayor porcentaje responda “no haberla recibido”. En nuestra cultura, la sexualidad no ha sido un tema a considerar, al menos con carácter formal, en la educación y formación de un individuo. Esto ha originado que la información que recibimos venga sesgada por quien o quienes la provean y en consecuencia, nuestra posterior relación con la propia sexualidad estará igualmente muy impactada por los juicios, con los que esta información fue originada. Por lo tanto, nuestra vida sexual o capacidad de respuesta sexual, es un aspecto que, al menos en principio, está marcado por una programación mental instalada. Dicha programación puede ser permisiva, de apertura y enfocada al placer o más bien prohibitiva, restrictiva, culposa con tendencia a lo no placentero o molesto. Si a esto añadimos que en términos generales, culturalmente, el sexo ha sido reducido netamente a su aspecto físico, nos encontramos con un escenario saturado de limitaciones y restricciones. Todos estos factores y muchos otros, no mencionados aquí, perjudican nuestrasexualidad y nos impiden, no solo una vida sexual sana sino también que ésta vaya en evolución y crecimiento. En estos tiempos de expansión de la conciencia, la sexualidad no puede quedarse atrás, es hora de comenzar a concientizar la gran relevancia que tiene este aspecto por demás natural en el ser humano y mover sus falsos linderos para comenzar a darle cabida a nuevas concepciones y desmitificar aquellas que hemos heredado de forma perjudicial, con el fin de liberarnos de tabúes y paradigmas que reprimen y restringen nuestro desempeño sexual para comenzar a sentirnos dignos y merecedores de dar y recibir placer. Para ello, resulta de vital importancia concientizar que el órgano sexual más importante es: EL CEREBRO. Éste es capaz de despertar o bloquear la respuesta de eventos físicos relacionados con la excitación sexual. Por esta razón, es imprescindible cuestionar, analizar y reconsiderar las creencias y prejuicios que hemos adoptado en torno a la sexualidad. Si nuestro sistema de creencias alberga ideas como: el sexo es malo, sucio, pecaminoso, enfermizo, nuestra sexualidad se verá afectada de forma negativa, alejándonos del placer y sus consecuentes beneficios. Convendría examinar estas creencias y buscar las herramientas para transformarlas y propiciar así una predisposición más beneficiosa para la propia sexualidad. El sexo, o acto sexual despierta en nosotros la energía sexual, ésta a su vez es ENERGÍA DE VIDA, y tiene un efecto en nuestros cuerpos: físico, emocional, mental y espiritual. Es una energía asociada directamente con el placer, por lo tanto, puede decirse que TODO aquello que produzca “placer” es energía sexual. Retomemos la pregunta inicial: ¿Qué piensas acerca del sexo? ¿Qué pensamientos te surgen? Si hace ya un tiempo que has iniciado tu vida sexual, probablemente responderías que el sexo es sinónimo de placer, de gozo y disfrute, o quizás no. Entonces, ahondemos un poco más. Centremos la atención en ese aspecto de tu sexualidad que no resulta tan placentero y para ellos los invito a buscar información, a investigar, indagar acerca de ejercicios y prácticas que nos aporten los cambios necesarios para mejorar y potenciar nuestra vida sexual. En este espacio, en futuras publicaciones, estaremos compartiendo más tópicos relacionados con este tema, con la idea de proporcionar apoyo y guía a quienes les resulte de interés.
 
 
 

Comentarios


Featured Posts
Recent Posts
Search By Tags
Follow Us
  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • Google Classic

¡SÍGUENOS! 

  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • c-youtube

© 2015 by conoSERte

bottom of page