top of page

¿Asumir o Culpar?

  • 5 sept 2015
  • 2 Min. de lectura

Culpar, justificarnos y mostrarnos víctima de las circunstancias o de otras personas se ha vuelto tan natural que el poder que poseemos para volver a elegir en cada instante, se ha vuelto invisible ante los ojos de nuestra conciencia (O inconciencia). Así en cada conversación nos escuchamos quejarnos de nuestras relaciones, jefes, empleos, situación económica, y hasta de nuestro cuerpo, pero jamás, o casi nunca (para no herir susceptibilidades), escuchamos a alguien asumir su responsabilidad ante la situación que lo aqueja. Personalmente no he conocido mayor sensación de LIBERTAD que la que descubrí cuando asumí por primera vez, la total y absoluta responsabilidad de mis circunstancias. Es uno de los insights más valiosos que he podido experimentar. ¿Qué es fácil? Tal vez no lo es tanto, al principio. Pero cuando comiences a saborear esa sensación de auténtica LIBERTAD que te regala asumir la responsabilidad total de tu vida, se te convertirá en un arte que querrás practicar y practicar. ¿Por qué? Porque siempre, ante cualquier situación o circunstancia que signifique dolencia o malestar para ti, tienes la posibilidad de hacer una elección distinta a la que te metió en ese escenario, justo en ese mismo instante. Sí, así de fácil. ¡Ah! Que "volver a elegir" IMPLIQUE afrontar tus más grandes miedos, eso es seguro y hasta necesario. Vale aclarar que, no decidir, es también una decisión. Indirecta, pero lo es. Y toda decisión, directa o indirecta, sin excepción, conlleva unas consecuencias. Y es aquí donde entra la responsabilidad, virtud poco utilizada por... algunos. Para hilar el tema, la fórmula vendría más o menos así: Decidir + Consecuencia = Responsabilidad, al aplicarla: ¡BINGO! LIBERTAD como mayor regalo... No dependes de nadie, nadie depende de ti... Entonces vendría bien, listar las posibles opciones ante "esa situación" que nos molesta, incluyendo la de permanecer en ella. Evaluar cuales consecuencias acarrea cada una de ellas para ti y a partir de allí... ELEGIR... ¿Cómo elegir? Simple, revisa qué consecuencia prefieres ASUMIR, responsablemente. Eres tú quien elije estar en el trabajo inadecuado, porque estar en el ideal para ti, seguramente implica mirarle la cara de frente a la que crees "tu incapacidad", por lo tanto antes que asumir que "te sientes incapaz" de realizar otra labor, prefieres permanecer allí, lo cual, hasta cierto punto es válido. Pero la diferencia RADICA en asumir responsablemente la consecuencia de permanecer en la decisión de quedarte, si asumes que eres tú quien no se atreve (aún) a tomar otro riesgo, entonces quédate, pero no te quejes, no culpes a tu jefe, a tus compañeros de trabajo, a los procesos, a los clientes, a Dios a la vida y MUCHO MENOS a "tu mala suerte". Los enmantillados son pocos y hasta ellos pueden decidir cambiar "su suerte".
 
 
 

Comentarios


Featured Posts
Recent Posts
Search By Tags
Follow Us
  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • Google Classic

¡SÍGUENOS! 

  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • c-youtube

© 2015 by conoSERte

bottom of page